La Marcha de Viana y los ciclistas merecen un respeto

Una mañana ideal para la práctica del ciclismo recibió a los participantes de esta Marcha BTT Ríos, Montes y Pinares de Viana de Cega 2019. Recorrido sinuoso y repleto de senderos revirados. Del pinar a la acequia y el monte. Gran participación, por encima de los 200 ciclistas y muy buen ambiente en la previa, con la plaza llena. Me alegró volver a ver a Mariano, a Chapu… A pocos kilómetros de la salida se produjo un lamentable incidente que paso a explicar.

Peculiar manera de celebrar el día del trabajador

El circuito había sido revisado en las horas anteriores a la salida, avisados los organizadores de algún posible problema en una zona concreta del recorrido, la finca privada por la que transcurrían 17 km de la Marcha de Viana antes de llegar a la torreta. Conviene aclarar que la finca pertenece a una persona, no así los caminos que la cruzan, que son de uso público.

Todo estaba en orden poco tiempo antes de comenzar. Cuando la moto que abría carrera y los primeros participantes han llegado al punto referido, se han encontrado las cintas en lugares diferentes a los del recorrido real. Las flechas también estaban cambiadas. Juan, en su moto, ha dudado. Pero con los ciclistas apretando por detrás, ha seguido el camino que marcaban las cintas de una manera natural. Los participantes han entrado en un círculo del que no acertaban a salir. Solo si conocían el terreno y los senderos de la zona podían librarse de la encerrona, como hizo, por ejemplo, Roberto Sancho. El resto ha empezado a girar, siempre el mismo trazado. Poco a poco, encontrando ciclistas en todas las direcciones y ayudados por los voluntarios de Viana, han ido encauzando sus pedaladas por el camino correcto.

El propietario de la finca, ya identificado, se ha dedicado, en los momentos previos y durante el desarrollo de la prueba, a quitar y cambiar de sitio las cintas. Ha colocado ramas y tocones en el camino. Como broche final, ha paseado con un perro por el recorrido y ha llegado a discutir con uno de los participantes.

La organización de la prueba y Runvasport estudian ahora emprender acciones legales contra el responsable de estos actos, denunciar los hechos ante la Junta de Castilla y León y su Consejería de Medio Ambiente y la Guardia Civil. Para defender al ciclista y que hechos como éste no se vuelvan a repetir.

Desde Runvasport se quiere también pedir disculpas a los participantes por el incidente, reiterando su compromiso de años con el deporte aficionado de Valladolid. Asumen su responsabilidad en todos los trastornos causados ayer en Viana y todos los errores imputables a su labor.

Creo, esto ya es una opinión personal, que podría haberse evitado todo esto. El recorrido de la marcha ya es lo bastante atractivo, puede prescindir perfectamente de esos 17 km. Si no se puede pasar, si se sospecha del menor inconveniente, mejor optar por otra vía. Eliminar el tramo o pasar por otro lugar. Entiendo a la organización, que obra con todos los permisos pertinentes y ha recibido el visto bueno de los organismos competentes para el diseño del recorrido. Pero siempre va a resultar más adecuado, incluso más cómodo para todos, eliminar este tipo de circunstancias negativas para una marcha con, por otra parte, un recorrido espectacular. Hablemos ahora de bicicletas y de ciclistas disfrutando de un entorno precioso en la Marcha BTT Ríos, Montes y Pinares de Viana de Cega 2019. 

 

Marchena_Viana

Este es el recorrido de Jesús Marchena en la Marcha Ríos, Montes y Pinares de Viana de Cega de este año. El trazado es idéntico al original. El ciclista de Medina recorrió poco más de 55 km, como estaba previsto. El principal inconveniente para el grupo perseguidor de Marchena, Noel Martín y Álvaro Pardo, entre otros, que pasó siempre detrás de Roberto Sancho, fueron los cruces. El grupo tenía que retroceder sobre sus pasos cada poco tiempo, porque se saltaban las salidas debido a la ausencia de señalización.

Alegría

Buen humor, concordia y armonía. Despierta, Viana de Cega, han llegado los titiriteros de las dos ruedas, con sus alegres colores, a poner patas arriba la plaza mayor del pueblo en este día festivo. Se forma una larga fila para recoger el dorsal, muchas chicas, mucha gente nueva. Ahí está Orlando, con su todoterreno, sus bocatas y su agua. Roberto, cómo estás, un año sin verte. Marchena y Villegas, maillot a estrenar, en compañía de Javi y Álvaro. Miriam Gardachal nos honra con su presencia, lástima de caídas y de fotógrafo, que no supo captar sus evoluciones por los montes y pinares de Viana.

Jesús, el speaker de http://www.runvasport.es en el día de hoy, inicia la cuenta atrás. Orlando detiene el coche unos metros más allá y deja pasar a los ciclistas por las calles de Viana. En compañía de su hermano Roberto vamos hacia la torreta, en el monte. Dentro de unos cuarenta y cinco minutos tienen que aparecer por aquí los primeros participantes.

Adolfo

Desde aquí se divisa el entorno verde que rodea Viana y los pueblos cercanos, el monte de encinas, los pinares relucientes a este sol. Se acerca una bicicleta verde, es Adolfo ‘Gaseosa’ Gómez, que no llegó a tiempo para inscribirse pero quiere ver pasar la prueba. Hablamos de ciclismo, de cómo las juanolas me salvaron la vida en la Vuelta a Castilla y León, de sus viajes y de su espalda maltrecha. Su punto de vista sobre este tipo de marchas no difiere del mío, aunque yo aplique el sentido común y poco más, frente a su dilatada experiencia como ciclista. Hablamos de la excesiva importancia que se otorga a las marchas cicloturistas, de la autoexigencia competitiva, que rápidamente se instala en la mente de muchos ciclistas aficionados. Del sinsentido que ambos apreciamos. De la necesidad de tomarse este deporte de otra manera. También hablamos de cámaras de fotos y de colchones, pero eso carece de importancia en este momento.

Fer Maeso, seguida de Reyes Domínguez, en el terreno que más disfruta

Fer Maeso, seguida de Reyes Domínguez, en el terreno que más disfruta.

Montes y pinares

El año que viene prometo ir al río, que es lo que me falta. Alrededor de este bellísimo paisaje cruzan los ciclistas por un estrecho sendero, mucha curva y sube y baja. Caras sonrientes alcanzando la torreta, lanzados cuesta abajo y otra vez a subir, siempre sendero.

Roberto Sancho ha pasado primero. Después, Isra Castañeda, que viene de hacer un Ironman por relevos (para él la parte de bici), Noel Martín, César Mato, Marchena, Álvaro… hasta más de 200 ciclistas. Orlando me llama. Vamos hacia Puente Duero.

La cuesta de la Marcha de Viana de Cega

Tiene que haber cuestas más pronunciadas, más duras, pero ésta le resulta difícil de gestionar a muchos ciclistas. Comienza con una curva de izquierda a derecha, siempre hacia arriba y siempre con arena y gravilla. Hay que entrar fuerte si quieres subir el resto, repito una y otra vez. Después, fuerza y hacia arriba sobre un piso más uniforme y con menos cantos, más duro, que conduce a un bosque de encinas donde resguardarse del sol, que ya comienza a calentar.

Sigo viendo buenas caras, no percibo mal humor ni contrariedad en los rostros de los participantes, pese a lo sucedido más atrás. Me adentro unos minutos entre las encinas y lamento no haberlo hecho antes, porque el entorno merece la pena y además hay sombra. Un par de fotos y aparece, en su gravel bycicle, el señor Canutillos en visita de cortesía. Regresamos a Viana, pero antes recogemos a un voluntario. Una mañana de mucha tarea para la gente que se apuntó para ayudar a que la marcha de su pueblo salga adelante.

Fin de fiesta

Llegas un poco tarde y ya se han comido la paella. Alcino y su compañero descansan a la sombra, unos metros más allá veo a Mariano Rodríguez, mucha gente del pueblo en los soportales de la plaza. Paso por los bares, llenos de gente a la hora del vermut. Aquí está Juan con sus paisanos. Me voy a casa, nos vemos en la siguiente.

 

 

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