Ley y justicia

La Asociación de Víctimas de Accidentes de Tráfico se pone en contacto con Gregorio Negro a través de su hermana. Es entonces cuando Goyo conoce la historia de Anna González. Hace cinco años, su marido muere atropellado cuando circulaba en bicicleta y el conductor se da a la fuga. Concurren aquí dos circunstancias que se han convertido en el caballo de batalla de Anna durante todo este tiempo: el atropello por imprudencia y la omisión de socorro. Toda su labor se condensa en presionar para cambiar la ley actual, que contempla estos supuestos, y endurecer las penas para hacer, de verdad, justicia. Detrás de Anna han venido todos los demás, “gente de toda España”, relata Goyo, “y la lista, por desgracia, sigue creciendo”. 

Modificación del Código Penal

El esfuerzo de Anna y el resto de familias se centra en el cambio de dos artículos. El 142, que regula el homicidio por imprudencia, y el 195, la omisión de socorro al accidentado. Se pide que, en caso de muerte o lesiones causadas por imprudencia, el caso pase a la vía penal. A día de hoy, son tramitadas por la vía civil. Además, se solicita un endurecimiento de las penas. Cada semana se puede comprobar como atropellar a un ciclista, en este país, no conlleva más castigo que una multa administrativa.

Más de 200.000 firmas

Anna González consigue, a través de la plataforma change.org, que más de 200.000 personas apoyen su causa. Goyo, el hermano de Jesús Negro, quiere agradecer a change.org todo el apoyo recibido, “su asesoramiento y también su sensibilidad y su cariño”. Con ese bagaje se presentan Anna, Goyo, las familias de Sergio y Diego, de Pedrajas, y muchos más familiares, en el Congreso de los Diputados. Ha pasado más de un año desde aquella foto. También les acompañan Perico Delgado, Eduardo Chozas o López Cerrón, entre otros. 

Goyo recuerda aquella jornada de la entrega de firmas con amargura. Asiste, atónito, a la puesta en escena en las puertas del Congreso. Alrededor de Anna se colocan para la fotografía políticos de diferentes colores e ideologías. Sorprendido, ve aparecer de la nada una nube de fotógrafos y periodistas, los mismos que le pedirán números de teléfono y le solicitarán un encuentro futuro. Todo resulta precipitado y falto de profundidad. Tal vez, como ha podido comprobar con el paso del tiempo, la ausencia de un compromiso político real se acaba de mostrar ante sus ojos.

La justicia

La tarde de ese mismo día, los familiares de las víctimas mantienen un encuentro con Bartolomé Vargas, fiscal encargado de la seguridad vial. Exponen su postura respecto al endurecimiento de las penas en caso de imprudencia con resultado de muerte o lesiones. La respuesta del fiscal decepciona a sus interlocutores. Su actitud y sus palabras muestran nula empatía y escasa sensibilidad con gente que ha perdido a sus seres queridos. 

La política

La petición de Anna por una ley justa se halla, hoy, en el mismo punto que hace un año. Entonces, se arrancó de los representantes políticos el compromiso de modificación del Código Penal. Se hablaba de penas de nueve años por atropello imprudente. Un año después, la Proposición de Ley presentada por el PP (a la baja) ha recibido 15 enmiendas de otros grupos políticos y se halla, aún, en fase de discusión. Todas las promesas han sido devoradas por intereses que poco tienen que ver con la voluntad de hacer justicia. Goyo se niega a entrar en este juego: “No es una cuestión de políticos, que siempre parecen depender de influencias y de los periodos electorales. Yo no quiero depender de nadie, los familiares solo pedimos justicia”. El colectivo se siente ahora traicionado por una clase política que los ha decepcionado.

Los medios de comunicación

Hasta que punto son los medios una vía para la concienciación y la educación de conductores y ciclistas es algo en lo que nunca nos vamos a poner de acuerdo. Goyo entiende que la televisión, los periódicos, son útiles para dar a conocer su mensaje. Cree en la importancia de difundir su causa. Ha escrito muchas ‘cartas al director’ para diversos periódicos, que “ignoro si han publicado, porque no se han puesto en contacto conmigo”. Intervino durante unos minutos en Hora 25, el informativo nocturno de la SER. También en Antena3, con la campaña “Ponle freno”. Destaca el hecho de que “tienes que llamar muchas veces a su puerta”. 

El colectivo ciclista

Goyo echa en falta un espíritu más reivindicativo por parte de los ciclistas. El día 15 de mayo, dos días después de la marcha en memoria de su hermano, se celebra la primera jornada del juicio por el atropello a Jesús Negro y Aitor Martínez. Goyo opina que la presencia de ciclistas ese día, en las puertas del juzgado, puede suponer una ayuda para su causa. Tal vez se quede en un acompañamiento en silencio, en transmitirle a él y al resto de familiares un poco de ánimo, un motivo para seguir luchando, para seguir pidiendo justicia. 

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